La caja de herramientas para una buena selección es algo muy personal. Cada uno tiene su forma de hacer el reclutamiento, aplica distintos métodos y técnicas en cada proceso, entrevista los candidatos de una manera u otra, etc. 

En las siguientes líneas voy a compartir con vosotros mis 5 herramientas clave a la hora de afrontar un proceso de selección. Considero que para cualquiera que tenga que asumir este rol en la empresa debería tener, al menos, cinco de estas dimensiones cubiertas.

1. Licencia de LinkedIn Recruiter

Comenzamos por lo fundamental. El reclutamiento. Es decir, recolectar candidaturas. 

Con más de 20 millones de empresas a nivel mundial, y más de 14 millones de puestos de trabajo abiertos en el mundo en esta red profesional, no es sorprendente que un 90% de los reclutadores utilicen regularmente LinkedIn, ¿vas a formar parte del 10% restante?. No es el único medio para conseguir buenas candidaturas, pero esta licencia te va a dar la posibilidad de acceder a candidatos y candidatas que, con otras licencias, no se mostrarían en tus búsquedas. 

Además, te permite enviar 120 mensajes directos al mes aunque no seáis conexión de primer grado en la red. Eso significa que puedes tantear “talento pasivo” que esté trabajando en otra empresa y no esté en búsqueda activa de empleo. 

Para mí, lo mejor es que tienes una serie de filtros que te permite segmentar por cargo/puesto, skills, aptitudes, experiencia… y eso hace que tu búsqueda sea de mayor calidad. Una vez has detectado tus candidaturas ideales las puedes ordenar por proyectos y enviar mails directos presentándoles la posición. 

2. Un buen Applicant Tracking System (ATS)

Seguimos avanzando. Ya tenemos un buen número de candidaturas interesantes que hemos obtenido a través de LinkedIn y otras que recibimos por las publicaciones que hemos hecho de nuestras posiciones u ofertas de trabajo. Ahora toca el turno de ordenar toda esa información y gestionar el proceso a través de un workflow. Para ello, han nacido los ATS (Applicant Tracking System). 

En pocas palabras, lo podríamos definir como un software que nos ayuda a filtrar las candidaturas recibidas y ordenarlas a lo largo de las distintas fases del proceso de selección.

Habitualmente, tienen varias funcionalidades. Las básicas serían: 

  • Recepción y filtro de candidaturas.
  • Algún medio para comunicarse con los candidatos y hacerle llegar notificaciones.
  • Filtros para organizar y ordenar esos perfiles.
  • Interfaz para visualizar el estado de cada proceso.
  • Un career site desde el que lanzar nuestras ofertas.

La idea es automatizar al máximo aquellas tareas que apenas añaden valor al proceso. Ordenar, administrar, archivo de notas, etc. 

3. Un Career Site o plataforma donde postear las posiciones abiertas

Esta es otra herramienta que no debería faltar en tu proceso de selección. Como veíamos anteriormente, puede que tu ATS te de esa posibilidad, pero si no es así es un aspecto que deberías cuidar a la hora de atraer talento a tu empresa o proyecto. 

El Career Site o Portal del Candidato, es la web o plataforma donde las empresas suben toda la información necesaria para que aquellas personas que estén interesadas en una posición abierta puedan aplicar. 

No solo sirve para colgar las ofertas que tenemos, si no que es una muy buena herramienta para hacer employer branding. Desde el Career Site podemos compartir testimonios de nuestros colaboradores, partners y clientes satisfechos. Es el escaparate para mostrar por qué merece la pena trabajar con nosotros. 

Algunas pinceladas sobre lo que debe contener un buen Portal del Candidato. 

  • Debe ser visual y adaptado a mobile. Según LinkedIn el 72% de los candidatos en búsqueda activa lo hace a través de un smartphone.
  • Que el “Candidate Journey” no sea una carrera de obstáculos. Reduce el número de formularios, preguntas que tiene que contestar y pantallas por las que pasar. Hay ATS que te facilitan el postular directamente desde LinkedIn con un solo clic.
  • Tenerlo actualizado. No dejes ofertas que ya tienes cerradas o procesos que se han alargado en el tiempo. 

4. Un gestor de tareas para el día a día

Es algo a lo que no se le suele dar mucha importancia. Un buen headhunter, recruiter o seleccionador debe compaginar sus tareas diarias con otro tipo de funciones. No todo es selección. Por tanto, es importante tener un gestor de tareas y una metodología de trabajo que te permita tener una visión general y te de perspectiva. 

En los últimos años han salido diversas herramientas que cumplen con esta función. Por citar algunas, Asana, Trello o Notion, en mi opinión la más completa, te puede servir para tener todo tu trabajo organizado y así poder centrarte en la selección cuando sea el momento. 

5. Una herramienta para valorar el clima laboral

Habitualmente se piensa que el proceso de selección termina en el momento en el que le presentamos la oferta al candidato o que firma el contrato y en realidad esto no debería ser así. El proceso continúa cuando se incorpora al proyecto. 

Llega el momento de desarrollar todo el talento que hemos adquirido y fidelizarlo a nuestra empresa. La mejor forma de retener ese talento es generando un entorno en el que pueda crecer personal y profesionalmente. Para ello, hay que tener en cuenta el clima laboral de nuestra organización. 

Debemos basar nuestras decisiones en datos, no en percepciones. Para eso, Human Pull es una herramienta muy potente que nos permite medir y analizar cada uno de los aspectos relativos al clima laboral de nuestro equipo.  

Es muy completa e intuitiva por lo que podemos tomar, de manera periódica, el pulso a nuestra organización mediante preguntas sencillas y adaptadas a cada área de trabajo.  Al colaborador no le llevará más de 5 minutos hacer una actualización semanal y nosotros podremos tomar decisiones y planificar acciones que sirvan para fidelizar y generar employer branding. 

Con estas 5 herramientas podrás hacer el ciclo completo del proceso de selección. Reclutamiento, entrevistas, valoración de competencias y fidelización del talento.